El cuentakilómetros se puede atrasar en minutos, y un auto que figura con 90.000 km cuando en realidad tiene 200.000 se vende más caro y esconde desgaste que vas a pagar vos. La verificación de kilometraje a domicilio sirve para eso: vamos hasta donde está el auto y cruzamos varias señales — desgaste real, datos de las computadoras e historial — para saber si los kilómetros del tablero son creíbles o están dibujados. A domicilio en CABA, GBA y Córdoba.
Adulterar el kilometraje es atrasar el odómetro para que el auto parezca menos usado de lo que está. Con un equipo conectado al tablero se cambia el número en pocos minutos, y a simple vista no se nota.
El problema no es solo el número: un auto con más kilómetros tiene más desgaste en motor, caja, embrague y suspensión. Si pagás por 90.000 km lo que en realidad tiene 200.000, estás comprando arreglos que todavía no sabés que vienen.
Ningún dato solo alcanza, por eso cruzamos varias señales que son mucho más difíciles de falsear que el número del tablero:
El kilometraje mueve el precio. Saber el real evita que pagues de más por un auto más gastado de lo que dicen.
La correa, el embrague y otras piezas se cambian por kilómetros. Con el km real sabés qué mantenimiento te espera.
Atrasar el odómetro es uno de los engaños más comunes en usados. Detectarlo a tiempo te ahorra el peor negocio.
Estimar el kilometraje real es clave, pero un auto sano es mucho más que un número. Por eso en Check Engine va dentro de la verificación de más de 350 puntos: lo cruzamos con la inspección mecánica, de chapa, electrónica y de papeles para darte el estado real del auto. Si querés profundizar, lo contamos en la nota ¿cómo saber si un auto tiene el kilometraje adulterado?.
«El número del tablero se cambia en minutos; el desgaste del auto, no. Cuando no coinciden, el que pierde es el que compra.»
No siempre con un número exacto, pero sí se puede saber si el del tablero es creíble. Cruzando desgaste, datos de las computadoras e historial, detectamos cuando los kilómetros están claramente atrasados.
Vamos hasta donde está el auto, revisamos el desgaste real, leemos los módulos por el puerto OBD y comparamos con el historial de service y VTV que haya. Todo en el lugar, sin que muevas el auto.
Porque el número del tablero es justamente lo que se adultera. Por eso no miramos solo el odómetro: lo contrastamos con señales que son mucho más difíciles de falsear, como el desgaste y los datos de las computadoras.
Es parte de la verificación pre-compra de más de 350 puntos. Además del kilometraje revisamos mecánica, chapa, electrónica y papeles, para que tengas el estado real del auto completo.
Vamos hasta donde está el auto y cruzamos desgaste, datos de las computadoras e historial para decirte si los kilómetros del tablero son creíbles. Todo a domicilio en CABA, GBA y Córdoba. Reservá tu turno antes de poner la plata.