¿Estás por comprar un usado en Capital y el auto queda del otro lado de la ciudad? No hace falta que lo lleves a ningún taller. En Check Engine vamos al barrio donde está el auto — sea en Palermo, Caballito, Flores o Villa Urquiza — y hacemos la verificación pre-compra de más de 350 puntos ahí mismo, delante tuyo. Te vas con un informe claro del estado real antes de poner la plata.
Cubrimos la Ciudad de Buenos Aires de punta a punta. Estos son algunos de los barrios donde más verificaciones a domicilio hacemos:
¿Tu barrio no aparece en la lista? Igual vamos: cubrimos toda CABA. Mirá el detalle en nuestras áreas de cobertura.
Nos pasás la dirección del auto en CABA y la fecha que te queda cómoda. Coordinamos con el vendedor.
El perito llega hasta donde está el auto — la casa del vendedor, la agencia o la cochera — con todas las herramientas.
Te entregamos el estado real del auto con fotos para que decidas con datos, no con corazonadas.
La verificación cubre más de 350 puntos: inspección mecánica, chapa y pintura (para detectar choques tapados), escaneo de la computadora (motor, airbags y caja) y control de la documentación. Cruzamos todo para darte el panorama completo del auto en un solo informe.
Veé el detalle de todo lo que entra en la inspección en nuestros servicios.
Sí. Cubrimos toda la Ciudad de Buenos Aires, de Palermo y Belgrano a Flores, Mataderos o Barracas. Vamos hasta donde está el auto, no importa el barrio.
No. La verificación es a domicilio: el perito va a la dirección donde está el vehículo en CABA, sea la casa del vendedor, una agencia o una cochera. Vos no movés nada.
Más de 350 puntos: mecánica, chapa y pintura, escaneo de la computadora (motor, airbags y caja) y control de los papeles. Podés ver el detalle en la página de servicios.
La inspección en el lugar suele llevar entre una y dos horas, según el auto. Después recibís el informe con el estado real y las fotos.
Vamos al barrio donde está el auto y revisamos más de 350 puntos antes de que pongas la plata. Reservá el turno y comprá con la tranquilidad de saber el estado real.