Si estás por comprar un auto usado, seguro escuchaste hablar del «peritaje» o la «verificación pre-compra». Es una revisión técnica e independiente que se le hace al auto antes de cerrar la operación, para conocer su estado real y no comprar a ciegas. En esta nota te explicamos qué es exactamente, qué incluye, cómo es el proceso y qué beneficios te da — sin tecnicismos, para que sepas qué esperar antes de pedir uno.
Es una inspección profesional e independiente de un auto usado, hecha por un perito que no tiene interés en que la venta se concrete. A diferencia de mirar el auto vos mismo o confiar en lo que dice el vendedor, el peritaje aplica criterio técnico y herramientas para detectar lo que a simple vista no se ve.
El objetivo no es «aprobar» o «rechazar» el auto, sino darte un panorama claro de su estado real: qué está bien, qué tiene desgaste normal y qué podría ser un problema. Con esa información decidís vos, con datos en la mano.
Revisión de carrocería para detectar reparaciones, masilla y diferencias de pintura que delaten un choque previo, con medición del espesor panel por panel.
Estado del motor, ruidos, fugas, niveles, caja y transmisión, suspensión y frenos: lo que define si el auto funciona como debería o esconde un arreglo caro.
Lectura de la computadora del auto para detectar códigos de falla guardados — incluso con el testigo apagado — y contrastar el kilometraje que figura en sus memorias.
Control de que los números de motor y chasis coincidan con la documentación, un punto clave para confirmar la identidad del auto.
Comportamiento en marcha: arranque en frío, respuesta del motor, cambios, frenado y dirección, para detectar síntomas que solo aparecen con el auto andando.
Un resumen claro de todo lo encontrado, que te sirve tanto para decidir si comprás como para negociar el precio con argumentos reales.
El detalle de cada punto y el alcance exacto los tenés en la página de servicios.
El peritaje a domicilio es simple para vos: no tenés que mover el auto ni coordinar nada complicado. A grandes rasgos, son cuatro pasos:
Coordinás el turno y el lugar donde está el auto: la casa del vendedor, la agencia o donde te quede cómodo.
El perito va al lugar con las herramientas y revisa chapa, mecánica, electrónica y documentación.
Escanea la computadora del auto y hace la prueba de manejo para confirmar el comportamiento real.
Recibís un informe por escrito con todo lo encontrado, para decidir y negociar con datos.
El beneficio más obvio es evitar una mala compra: que no te pasen un auto chocado, con el kilometraje adulterado o con una falla cara escondida. Pero hay más. El informe te da poder de negociación — con un dato concreto en la mano, bajás el precio o pedís que arreglen algo antes de comprar. Y, sobre todo, comprás tranquilo: sabés exactamente qué estás llevándote.
«El peritaje cuesta una fracción de lo que vale una reparación de motor o un choque estructural escondido. Es la forma más barata de no comprarte un problema.»
Ahora que sabés qué es y qué incluye un peritaje, el paso natural es ver el detalle de qué se revisa punto por punto. Para eso tenés el checklist de qué revisar antes de comprar un auto usado, y el alcance completo del servicio en la página de servicios.
En Check Engine hacemos el peritaje pre-compra a domicilio: chapa y pintura, mecánica, escaneo de la computadora, control de datos y prueba de manejo, con un informe por escrito. Así comprás con la información real del auto antes de poner la plata.